Carmen Monforte / MADRID (11-09-2007)
La orden ministerial por la que se revisan (y, en este caso, se congelan) las tarifas eléctricas para el tercer trimestre incluye también la desaparición de la llamada garantía de potencia, un incentivo que reciben las centrales por funcionar un mínimo de horas anuales y que, según Industria, supondrá 1.200 millones de euros en la tarifa de este año. Este pago, destinado a garantizar la fiabilidad del suministro no desaparece, sino que se modifica la fórmula para fijar la retribución, lo que se traduce en una drástica reducción de 900 millones sobre aquella cantidad.
El nuevo sistema, que pasa a llamarse servicio de capacidad y entra en vigor el 1 de octubre, ha encendido los ánimos de las eléctricas que, en el consejo consultivo de la electricidad de la Comisión de la Energía que se reúne mañana para tratar sobre la citada orden ministerial que tramita el regulador (sin carácter vinculante), harán llegar su descontento a través de Unesa. Todavía ayer por la tarde la patronal intentaba recabar una posición común.
Las eléctricas más afectadas (se da por hecho que las centrales de carbón y las nucleares dejarán de percibir la subvención), transmitirán a través de Unesa su preocupación por una medida que ya esperaban, pues el ministerio la viene preparando desde hace meses. Las eléctricas auguran 'problemas de suministro, pues no habrá una señal económica para que las centrales que no son rentables, como las de fuel, estén disponibles en momentos críticos'.
En general, las empresas confían en que, dado que la orden todavía está en trámite y sin desarrollo reglamentario (algo que corresponde al operador del sistema, REE), aún se puedan paliar los efectos negativos de su aplicación. Por ejemplo, señala un directivo, 'aún no se ha decidido qué tecnologías se verán afectadas ni las sanciones'. Sin embargo, a la vista del texto legal, todo indica que sólo se salvarán las centrales de fuel y las hidráulicas (en el llamado servicio de capacidad a medio plazo) y las nuevas centrales de ciclos combinados (en el servicio de capacidad a largo plazo).
Siguiendo, aunque sólo en parte, las recomendaciones de un informe elaborado en junio por los reguladores energéticos de España y Portugal, Industria ha establecido dos tipos de incentivo: uno, por disponibilidad ...
Sigue en:http://www.cincodias.com/articulo/empresas/electricas/enfrentan/Industria/900/millones/cdscdi/20070911cdscdiemp_1/Tes/
martes, 11 de septiembre de 2007
lunes, 10 de septiembre de 2007
Tensión en la banca: las trabas para conceder préstamos crecen, pero a los empleados les exigen más beneficios
@Fátima Martín - 10/09/2007
La tensión está instalada entre los empleados de los bancos y cajas españoles: los departamentos de riesgos cierran el grifo pero a los comerciales se les siguen exigiendo resultados. “Desde hace unos meses, muchas entidades han acometido un cambio en su política de riesgos, de tal manera que ya no se aprueban todas las solicitudes hipotecarias. Sin embargo, a las fuentes financieras consultadas no les consta que se hayan reducido los objetivos de beneficios.
A estas alturas, ya nadie niega el cambio de ciclo, también hipotecario. Esta misma semana, la Asociación Hipotecaria Española (AHE) hizo pública la actividad hipotecaria de junio de 2007. Por primera vez desde el año 2002, ésta ha crecido en términos interanuales menos del 20%, un 19,7%, frente al 25,2% del mes de junio del año pasado. Además, según los datos ofrecidos a la AHE por el Banco de España (BdE), en el primer semestre se ha formalizado un 11,72% menos de hipotecas. Son datos anteriores a la crisis subprime que sufrió EEUU el pasado mes de agosto con especial intensidad.
Apenas dos años atrás, al menos una gran caja de ahorros española envió una circular interna entre sus empleados instándoles a animar a los clientes a acudir a las operativas telefónicas o virtuales. La razón que da la fuente, que ha preferido mantener en el anonimato, es “para apartarlos de servicios ordinarios y enfocarlos hacia labores más comerciales, como captación de pasivo o venta de activo. Son actividades que están premiadas con comisiones, bonus anuales e incentivos”.
“Aquí no se han contemplado los riesgos”
En los no tan lejanos tiempos de euforia, también había tensiones en las oficinas, pero era por motivos distintos. Algunos directores veían con preocupación cómo se expendían hipotecas y créditos al consumo a todo precio bajo la presión de las comisiones territoriales haciendo caso omiso a los departamentos de riesgos.
“El oficio de banquero no tiene por qué ser un oficio indigno: consiste en equilibrar los riesgos entre el activo y el pasivo. Y eso aquí no se ha hecho bajo ningún concepto en los últimos años”, observa un economista consultado. Es más, a su juicio, “si un crédito subprime es el que se concede por debajo de la prima de riesgo, no se han contemplado ni los riesgos coyunturales, ni los de interés, ni los de mercado, ni los de precio”.
“España es subprime per se”, ha escrito en este diario un habitual de los foros. Lo cierto es que no es difícil ver anuncios de hipotecas que ofrecen más del cien por cien de loan to value (préstamo por valor del bien); los establecimientos financieros de crédito (EFCs) de las entidades tradicionales conceden dinero rápido a todo trapo, eso sí, bajo la supervisión del Banco de España; y los brokers financieros que reunifican préstamos insisten que ellos acuden a los grandes en busca de financiación.
Noticia de:http://www.cotizalia.com
La tensión está instalada entre los empleados de los bancos y cajas españoles: los departamentos de riesgos cierran el grifo pero a los comerciales se les siguen exigiendo resultados. “Desde hace unos meses, muchas entidades han acometido un cambio en su política de riesgos, de tal manera que ya no se aprueban todas las solicitudes hipotecarias. Sin embargo, a las fuentes financieras consultadas no les consta que se hayan reducido los objetivos de beneficios.
A estas alturas, ya nadie niega el cambio de ciclo, también hipotecario. Esta misma semana, la Asociación Hipotecaria Española (AHE) hizo pública la actividad hipotecaria de junio de 2007. Por primera vez desde el año 2002, ésta ha crecido en términos interanuales menos del 20%, un 19,7%, frente al 25,2% del mes de junio del año pasado. Además, según los datos ofrecidos a la AHE por el Banco de España (BdE), en el primer semestre se ha formalizado un 11,72% menos de hipotecas. Son datos anteriores a la crisis subprime que sufrió EEUU el pasado mes de agosto con especial intensidad.
Apenas dos años atrás, al menos una gran caja de ahorros española envió una circular interna entre sus empleados instándoles a animar a los clientes a acudir a las operativas telefónicas o virtuales. La razón que da la fuente, que ha preferido mantener en el anonimato, es “para apartarlos de servicios ordinarios y enfocarlos hacia labores más comerciales, como captación de pasivo o venta de activo. Son actividades que están premiadas con comisiones, bonus anuales e incentivos”.
“Aquí no se han contemplado los riesgos”
En los no tan lejanos tiempos de euforia, también había tensiones en las oficinas, pero era por motivos distintos. Algunos directores veían con preocupación cómo se expendían hipotecas y créditos al consumo a todo precio bajo la presión de las comisiones territoriales haciendo caso omiso a los departamentos de riesgos.
“El oficio de banquero no tiene por qué ser un oficio indigno: consiste en equilibrar los riesgos entre el activo y el pasivo. Y eso aquí no se ha hecho bajo ningún concepto en los últimos años”, observa un economista consultado. Es más, a su juicio, “si un crédito subprime es el que se concede por debajo de la prima de riesgo, no se han contemplado ni los riesgos coyunturales, ni los de interés, ni los de mercado, ni los de precio”.
“España es subprime per se”, ha escrito en este diario un habitual de los foros. Lo cierto es que no es difícil ver anuncios de hipotecas que ofrecen más del cien por cien de loan to value (préstamo por valor del bien); los establecimientos financieros de crédito (EFCs) de las entidades tradicionales conceden dinero rápido a todo trapo, eso sí, bajo la supervisión del Banco de España; y los brokers financieros que reunifican préstamos insisten que ellos acuden a los grandes en busca de financiación.
Noticia de:http://www.cotizalia.com
Las nuevas redes de ADSL obligan a las 'telecos' a ganar tamaño
Inés Abril / MADRID (10-09-2007)
No está reservado el derecho de admisión ni se le da la vuelta a nadie por ningún tipo de condición, pero la selección natural se ha puesto a funcionar y los resultados lo hacen evidente. El sector de telecomunicaciones no está hecho para los solteros ni para los independientes de reducido tamaño..., ni de pocos recursos.
La clave, realmente, está en el dinero. Es un caso puro de fortaleza financiera y de escala. Se ha dicho en multitud de ocasiones que la industria debe consolidarse para ganar tamaño; también que debe tender a la convergencia de tecnologías, pero nunca ha sido tan cierto como ahora.
Después de la desaparición de muchas de las operadoras más pequeñas creadas al calor de la liberalización, ahora le toca el turno a las medianas. Los nombres que pronto serán historia acumulan millones de euros en inversiones, suman cientos de miles de clientes e incluso están respaldados por grandes multinacionales. Pero no es suficiente.
El escenario que se abre en el sector hace necesario que las inversiones asciendan a miles de millones, que la base de abonados se dispare y que lo haga, además, en varias tecnologías.
La banda ancha y las redes de nueva generación con fibra hasta el hogar son las culpables de este movimiento. La primera víctima de la nueva etapa fue Yacom. Había conseguido situarse entre las empresas de ADSL más reputadas en los círculos tecnológicos, pero Deutsche Telekom echó cuentas y no le salieron.
La compañía alemana entendió que si quería dar continuidad a su filial en España debía disparar las inversiones y, como mínimo, duplicar su base de clientes -tenía unos 400.000 usuarios de ADSL en ese momento-, para alcanzar una masa crítica suficiente para rentabilidad los desembolsos.
Optó por abandonar y poner en venta Yacom. Varias empresas se mostraron interesadas y tres apostaron fuerte por ella. ¿Se equivocó Deutsche Telekom al vender algo tan deseado por otros? Es imposible conocer la respuesta. Lo que queda claro es que las firmas que quieren sobrevivir a esta etapa saben que el camino es hacerse más grandes. Yacom hubiera podido seguir en el terreno de juego, pero no en solitario.
Las tres que ofertaron por Yacom fueron Vodafone, Orange y Jazztel. Ganó Orange y ahora enfrenta el futuro con 1,1 millones de clientes de ADSL, una posición que le permite pasar a la etapa de las redes de nueva generación con más garantías de supervivencia.
Las dos perdedoras están muy lejos de tirar la toalla en su empeño por crecer. Vodafone necesita poner un pie en el negocio de la banda ancha fija, para complementar su oferta de móvil y no perder clientes que requieran más capacidad y servicios de valor añadido que, hoy por hoy, sólo la red fija puede dar. Sus dos grandes rivales, Telefónica y Orange, son compañías integradas, así que su deseo es más una obligación si quiere competir con ellas en igualdad de condiciones.
Jazztel necesita tamaño. Sus 243.000 clientes de ADSL la sitúan muy lejos de los grandes competidores del mercado y constituyen una base de usuarios insuficiente para saltar a la nueva generación de redes y servicios.
Hay opciones. Otra multinacional, en este caso sueca y de nombre Tele2, ha realizado sus cálculos y también ha visto la conveniencia de salir de España. Y ello, a pesar de que fue una de las pioneras en darse cuenta de la necesidad de masa crítica. Compró Comunitel y ahora ha visto que es insuficiente. Ni siquiera hay un proceso oficial de venta y ya tiene dos ofertas encima de la mesa. ¿Quién ha acudido a la llamada? Es fácil, Vodafone y Jazztel.
Más clientes para rentabilizar el acercamiento al hogar
La culpa del abandono del mercado de operadoras y del ansia compradora de otras tiene su base en las redes de nueva generación. El futuro es llegar a los abonados con fibra óptica y eso deja pocas posibilidades para las empresas medianas.
En estos momentos, en España hay dos redes de telefonía fija que llegan a los abonados. Una es de Telefónica y la otra es de Ono.
Para competir en el negocio de ADSL, la regulación fuerza la apertura de la infraestructura de Telefónica. Empresas como Jazztel, Orange o Tele2 la han aprovechado en sus dos niveles, sólo como revendedoras o invirtiendo en las centrales de Telefónica para dar los archifamosos 20 megas.
La fibra cambia este escenario. El punto de interconexión con la red de Telefónica tiene que acercarse a los hogares, lo que reduce el número de clientes potenciales por enganche y a la vez lo hace más caro. Para rentabilizarlo, se necesitan más abonados. En eso están.
Noticia de:http://www.cincodias.com
No está reservado el derecho de admisión ni se le da la vuelta a nadie por ningún tipo de condición, pero la selección natural se ha puesto a funcionar y los resultados lo hacen evidente. El sector de telecomunicaciones no está hecho para los solteros ni para los independientes de reducido tamaño..., ni de pocos recursos.
La clave, realmente, está en el dinero. Es un caso puro de fortaleza financiera y de escala. Se ha dicho en multitud de ocasiones que la industria debe consolidarse para ganar tamaño; también que debe tender a la convergencia de tecnologías, pero nunca ha sido tan cierto como ahora.
Después de la desaparición de muchas de las operadoras más pequeñas creadas al calor de la liberalización, ahora le toca el turno a las medianas. Los nombres que pronto serán historia acumulan millones de euros en inversiones, suman cientos de miles de clientes e incluso están respaldados por grandes multinacionales. Pero no es suficiente.
El escenario que se abre en el sector hace necesario que las inversiones asciendan a miles de millones, que la base de abonados se dispare y que lo haga, además, en varias tecnologías.
La banda ancha y las redes de nueva generación con fibra hasta el hogar son las culpables de este movimiento. La primera víctima de la nueva etapa fue Yacom. Había conseguido situarse entre las empresas de ADSL más reputadas en los círculos tecnológicos, pero Deutsche Telekom echó cuentas y no le salieron.
La compañía alemana entendió que si quería dar continuidad a su filial en España debía disparar las inversiones y, como mínimo, duplicar su base de clientes -tenía unos 400.000 usuarios de ADSL en ese momento-, para alcanzar una masa crítica suficiente para rentabilidad los desembolsos.
Optó por abandonar y poner en venta Yacom. Varias empresas se mostraron interesadas y tres apostaron fuerte por ella. ¿Se equivocó Deutsche Telekom al vender algo tan deseado por otros? Es imposible conocer la respuesta. Lo que queda claro es que las firmas que quieren sobrevivir a esta etapa saben que el camino es hacerse más grandes. Yacom hubiera podido seguir en el terreno de juego, pero no en solitario.
Las tres que ofertaron por Yacom fueron Vodafone, Orange y Jazztel. Ganó Orange y ahora enfrenta el futuro con 1,1 millones de clientes de ADSL, una posición que le permite pasar a la etapa de las redes de nueva generación con más garantías de supervivencia.
Las dos perdedoras están muy lejos de tirar la toalla en su empeño por crecer. Vodafone necesita poner un pie en el negocio de la banda ancha fija, para complementar su oferta de móvil y no perder clientes que requieran más capacidad y servicios de valor añadido que, hoy por hoy, sólo la red fija puede dar. Sus dos grandes rivales, Telefónica y Orange, son compañías integradas, así que su deseo es más una obligación si quiere competir con ellas en igualdad de condiciones.
Jazztel necesita tamaño. Sus 243.000 clientes de ADSL la sitúan muy lejos de los grandes competidores del mercado y constituyen una base de usuarios insuficiente para saltar a la nueva generación de redes y servicios.
Hay opciones. Otra multinacional, en este caso sueca y de nombre Tele2, ha realizado sus cálculos y también ha visto la conveniencia de salir de España. Y ello, a pesar de que fue una de las pioneras en darse cuenta de la necesidad de masa crítica. Compró Comunitel y ahora ha visto que es insuficiente. Ni siquiera hay un proceso oficial de venta y ya tiene dos ofertas encima de la mesa. ¿Quién ha acudido a la llamada? Es fácil, Vodafone y Jazztel.
Más clientes para rentabilizar el acercamiento al hogar
La culpa del abandono del mercado de operadoras y del ansia compradora de otras tiene su base en las redes de nueva generación. El futuro es llegar a los abonados con fibra óptica y eso deja pocas posibilidades para las empresas medianas.
En estos momentos, en España hay dos redes de telefonía fija que llegan a los abonados. Una es de Telefónica y la otra es de Ono.
Para competir en el negocio de ADSL, la regulación fuerza la apertura de la infraestructura de Telefónica. Empresas como Jazztel, Orange o Tele2 la han aprovechado en sus dos niveles, sólo como revendedoras o invirtiendo en las centrales de Telefónica para dar los archifamosos 20 megas.
La fibra cambia este escenario. El punto de interconexión con la red de Telefónica tiene que acercarse a los hogares, lo que reduce el número de clientes potenciales por enganche y a la vez lo hace más caro. Para rentabilizarlo, se necesitan más abonados. En eso están.
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